Para una cocina de hasta 3 metros de ancho, un extractor de cocina de 600 a 700 m³/h cubre la mayoría de situaciones domésticas sin convertir tu casa en un túnel de viento. Esa es la respuesta rápida. Pero la potencia es solo una pieza del puzzle: el tipo de salida, el nivel de ruido y la clase energética cambian por completo el resultado final.
Cocinar genera grasa, vapor, olores y partículas finas que se pegan a paredes, muebles y pulmones. Un buen aparato de extracción mantiene el aire limpio y protege la cocina. Te explicamos cómo acertar sin pagar de más, con datos concretos y recomendaciones que aplicarías tú mismo.
Cómo funciona un extractor de humos de cocina
Un extractor de humos cocina aspira el aire cargado de la zona de cocción y lo procesa de dos formas posibles. La primera es por evacuación al exterior mediante un conducto. La segunda es por recirculación, filtrando el aire con carbón activo y devolviéndolo a la estancia.
La evacuación al exterior es más eficaz contra olores y humedad. La recirculación es la única opción cuando no tienes salida de humos disponible, algo habitual en pisos antiguos o en cocinas interiores. Conviene decidir esto antes de mirar modelos, porque condiciona toda la compra.
Regla práctica: si tienes salida al exterior, úsala. Ningún filtro de carbón iguala la eficacia de expulsar el aire fuera de casa.
Tipos de campana extractora según tu cocina
La campana extractora adecuada depende de la distribución de tu cocina y del tipo de placa. Estos son los formatos más extendidos en el mercado español.
- Decorativas de pared: las clásicas en forma de chimenea o T invertida. Versátiles y con buena potencia.
- Integradas o de mueble: ocultas tras un mueble alto. Discretas, ideales para cocinas minimalistas.
- De isla: cuelgan del techo sobre una placa central. Más caras y exigentes en instalación.
- Telescópicas o extraíbles: se ocultan bajo el mueble y se despliegan al usarlas. Buen recurso en cocinas pequeñas.
- De techo o downdraft: soluciones de gama alta que se integran en el techo o emergen junto a la placa.
Para encimeras de inducción, que generan menos calor ascendente que el gas, los modelos de pared o integrados rinden de sobra. Si cocinas mucho con wok o fritura intensa, prioriza caudal alto.
Campana de cocina y potencia: el dato que más importa
El concepto de campana cocina potencia se mide en metros cúbicos de aire por hora (m³/h). Para calcular el mínimo que necesitas, multiplica el volumen de tu cocina (largo × ancho × alto) por 10. Esa cifra es la renovación de aire recomendada por ciclo.
Ejemplo: una cocina de 12 m² con techo de 2,5 metros tiene 30 m³ de volumen. Multiplicado por 10, necesitas al menos 300 m³/h en recirculación. Si la salida es al exterior con conductos largos, sube ese número entre un 30 y un 50 % para compensar la pérdida de presión en codos y tramos.
La normativa europea de etiquetado energético (Reglamento UE 65/2014 y 66/2014) obliga a mostrar la clase de eficiencia, el consumo y la eficiencia fluidodinámica. Revisa la etiqueta: una campana clase A o superior consume bastante menos que una clase C a igualdad de caudal.
Pasos para elegir el extractor correcto
- Mide tu cocina y calcula el caudal mínimo (volumen × 10).
- Decide la salida: exterior si es posible, recirculación si no.
- Elige el ancho: igual o mayor que el de la placa (60, 70 o 90 cm).
- Comprueba el ruido: busca modelos por debajo de 65 dB a velocidad media.
- Mira la clase energética y el tipo de iluminación (LED es lo estándar).
- Valora los extras: filtros metálicos lavables en lavavajillas, mandos táctiles, temporizador.
Comparativa de tipos de extractores de cocina
Esta tabla resume los formatos más comunes con precios orientativos del mercado español en 2026. Las cifras son aproximadas y varían según marca y prestaciones.
| Tipo | Caudal típico | Ruido medio | Precio orientativo | Valoración |
|---|---|---|---|---|
| Telescópica | 300-400 m³/h | 60-68 dB | 80-180 € | ★★★☆☆ |
| Integrada de mueble | 400-600 m³/h | 55-65 dB | 150-350 € | ★★★★☆ |
| Decorativa de pared | 500-800 m³/h | 55-66 dB | 180-500 € | ★★★★☆ |
| De isla | 600-900 m³/h | 58-68 dB | 400-1.200 € | ★★★★☆ |
| Downdraft / techo | 600-1.000 m³/h | 55-65 dB | 700-2.000 € | ★★★★★ |
Marcas como Bosch, Balay, Teka, Cata y Siemens dominan el segmento doméstico con buena relación calidad-precio y repuestos accesibles. Para una compra rápida puedes Ver en Amazon los modelos más valorados por usuarios.
Ruido, filtros y mantenimiento
El ruido es el factor más subestimado. Una campana potente que suena como un secador a máxima potencia acaba apagada y sin usar. Busca el dato en decibelios a velocidad media, no solo el máximo. Por debajo de 60 dB resulta cómodo para una conversación.
Los filtros metálicos antigrasa se lavan en el lavavajillas cada dos o tres semanas según el uso. Los filtros de carbón activo, en recirculación, se sustituyen aproximadamente cada tres a seis meses. Anota la fecha de cambio: un filtro saturado reduce el caudal y dispara los olores.
Si te interesa la eficiencia del aire en toda la casa, la ventilación de la cocina conecta con otras estancias. En el baño aplica una lógica parecida; tienes la guía completa en instalar un extractor de baño paso a paso. Y si quieres mejorar el confort térmico en verano, este análisis de ventilador de techo frente a ventilador de pie te ayuda a decidir.
Instalación: qué tener en cuenta
La distancia entre la placa y la campana marca la seguridad y el rendimiento. Para placas de gas, deja entre 65 y 75 cm. Para inducción o vitrocerámica, entre 55 y 65 cm es suficiente. Demasiado cerca es peligroso; demasiado lejos pierde eficacia de captación.
El conducto de evacuación debe ser lo más recto y corto posible, con diámetro de 120 o 150 mm. Cada codo de 90 grados resta caudal real. Evita los tubos de aluminio corrugado largos: ofrecen mucha resistencia al flujo de aire.
Si dudas entre hacerlo tú o llamar a un técnico, una instalación con conducto nuevo y obra suele requerir profesional. Un cambio de campana por otra del mismo formato, con salida existente, está al alcance de cualquiera con herramientas básicas. Quien disfrute del bricolaje encontrará ideas afines en este blog de herramientas de taller.
Para automatizar el encendido por sensores o integrarla con asistentes de voz, la domótica del hogar abre opciones interesantes en modelos recientes con conectividad.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta potencia necesita una campana extractora para una cocina normal?
Multiplica el volumen de tu cocina por 10 para obtener el caudal mínimo en m³/h. Para una cocina doméstica estándar, entre 400 y 700 m³/h es la franja habitual. Si evacúas al exterior con conductos largos, suma un 30-50 % extra.
¿Es mejor una campana con salida al exterior o de recirculación?
La salida al exterior es más eficaz contra olores y humedad porque expulsa el aire fuera. La recirculación con filtro de carbón es la alternativa cuando no hay conducto disponible. Si puedes elegir, opta siempre por la evacuación exterior.
¿Cada cuánto hay que cambiar los filtros del extractor de cocina?
Los filtros metálicos antigrasa se lavan cada dos o tres semanas en el lavavajillas. Los filtros de carbón activo de recirculación se reemplazan cada tres a seis meses según el uso. Un filtro saturado pierde caudal y deja pasar olores.
¿Qué nivel de ruido es aceptable en una campana de cocina?
Por debajo de 65 dB a velocidad media se considera cómodo en un entorno doméstico. Los modelos de gama alta con motor de inducción bajan de 55 dB. Revisa siempre el dato a potencia media, no solo el máximo.
¿Sirve cualquier ancho de campana para mi placa de cocina?
La campana debe ser igual o más ancha que la placa para captar bien los humos. Para placas de 60 cm, elige campanas de 60 o 70 cm; para placas de 90 cm, una de 90 cm. Una campana más estrecha que la placa deja escapar vapores por los lados.
El siguiente paso
Coge una cinta métrica, mide el largo, ancho y alto de tu cocina, y calcula ahora mismo tu caudal mínimo multiplicando ese volumen por 10. Con esa cifra anotada y el ancho de tu placa, ya puedes Ver en Amazon los modelos que encajan con tu cocina sin equivocarte en la potencia.






